La comunidad maragata despide hoy con profundo pesar aSusana Ezcurra, cuya partida a los 74 años de edad genera un hondo vacío en los ámbitos político, social y cultural de la región.
Reconocida por su carácter firme y su incansable vocación de servicio, Susana fue mucho más que una dirigente: fue una cronista de su tiempo y una guardiana de la identidad local.
Una vida en el servicio público
Hija del histórico líder democráticoNéstor Virgilio Ezcurra—quien fuera dos veces Intendente de Patagones y un referente de la transición institucional—, Susana creció respirando política. Sin embargo, supo construir su propio camino. Se desempeñó comoConcejal del Partido de Patagones, destacándose por su labor legislativa y su cercanía con los vecinos. Su ambición por transformar la realidad local la llevó también a presentarse comocandidata a Intendenta, reafirmando el compromiso de su apellido con el destino de la ciudad.
El legado familiar
Su partida deja un legado que continúa a través de su hijo,Leandro Merlo Ezcurra, quien ha seguido la tradición familiar en la función pública y el ámbito legal. Susana fue, hasta sus últimos días, una fuente de consulta permanente para quienes buscaban entender la evolución política de la región y la importancia de los valores democráticos.
Las instituciones locales y referentes de todo el arco político han expresado sus condolencias, coincidiendo en que con Susana Ezcurra se va una parte esencial de la historia reciente deCarmen de Patagones, pero queda su ejemplo de integridad y amor por su tierra.