El oficialismo rechazó declarar la Emergencia Hídrica en Patagones tras más de nueve horas de debate

La CiudadAyer
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A pesar de los reiterados reclamos vecinales por la falta de agua potable, el Concejo Deliberante no aprobó ni la declaración de Emergencia Hídrica ni un pedido formal de respuestas a la Provincia y a ABSA. Bloques opositores cuestionaron la decisión y advirtieron que “la política pesó más que el agua”.

La definición se produjo luego de más de nueve horas de negociaciones y diálogo, en el marco de un prolongado cuarto intermedio que se extendió desde el mediodía hasta pasadas las 21 horas. La instancia había sido propuesta por los bloques Alianza La Libertad Avanza, Somos Buenos Aires y Patagonia Bonaerense, con el objetivo de alcanzar consensos que permitieran avanzar en el tratamiento legislativo.

Según señalaron desde esos espacios, durante el cuarto intermedio "se realizaron múltiples propuestas, incluso aceptando modificar el tipo de instrumento legislativo, pero el oficialismo mantuvo una postura firme: no reconocer formalmente la Emergencia Hídrica ni aprobar proyectos que implicaran exigir responsabilidades concretas al Gobierno provincial".

Desde la oposición también cuestionaron "el intento de reemplazar la declaración de emergencia por expresiones meramente declarativas, evitando incluso la utilización del término 'emergencia'", y denunciaron un esfuerzo "por desligar de responsabilidades a la Provincia de Buenos Aires y a la empresa Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA)", atribuyendo la situación al Gobierno nacional por la falta de financiamiento y de obras.

En ese sentido, los bloques opositores recordaron que ABSA es una empresa provincial, encargada de la prestación del servicio, de la definición de inversiones y del cobro de tarifas, por lo que —sostienen— la responsabilidad de garantizar el acceso al agua potable recae directamente en la Provincia.

Asimismo, remarcaron que la crisis hídrica no responde únicamente a factores climáticos o coyunturales, sino que es consecuencia de años de falta de obras estructurales y de inversión sostenida.

Otro de los puntos que generó fuertes críticas fue la afirmación, atribuida al propio oficialismo durante el debate, de que declarar la emergencia “complicaría al Intendente”, argumento que, según la oposición, evidencia "una decisión de priorizar la defensa de una gestión política por sobre el reconocimiento de una problemática que afecta a miles de vecinos".

El rechazo de ambos proyectos -que fueron enviados a comisión- fue interpretado por los bloques Alianza La Libertad Avanza, Somos Buenos Aires y Patagonia Bonaerense como una definición política que implica "no declarar la emergencia, no exigir obras y no acompañar el reclamo vecinal frente a una empresa estatal que no brinda respuestas".

“Hoy quedó demostrado que la política pesó más que el agua”, señalaron en un comunicado conjunto, al tiempo que aseguraron que continuarán trabajando de manera articulada para exigir que la Provincia asuma su responsabilidad y ejecute las obras necesarias para garantizar el acceso al agua potable en todo el Partido de Patagones.

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