


(AUDIO) El intendente Marino confirmó que el superávit de 1.500 millones será para salarios y no para reactivar viviendas
La CiudadHace 2 horas



El intendente de Patagones, Ricardo Marino, dejó en claro cuáles serán las prioridades financieras de su gestión para atravesar lo que él mismo definió como "un año durísimo".


En declaraciones a FM DE LA COSTA (www.fmdelacosta999.com.ar), el jefe comunal confirmó que el municipio cuenta con un remanente de superávit de 1.500 millones de pesos, pero advirtió que ese dinero no será utilizado para destrabar o reanudar la obra pública habitacional paralizada, sino que funcionará como un blindaje para cumplir con las obligaciones salariales y con los proveedores.


Un "colchón" financiero frente a la crisis
Ante la consulta sobre si el ahorro municipal podría inyectarse en los proyectos habitacionales truncos, Marino explicó detalladamente la composición de las arcas municipales y el destino de cada fondo. Según precisó, el municipio cuenta con 2.500 millones de pesos que corresponden a la deuda flotante, y entre 1.500 y 2.000 millones ya afectados a obras en curso o planificadas, como la construcción de la rotonda en las calles Perón y Combatientes de Malvinas.

"Lo único que queda son 1.500 millones de superávit", detalló el mandatario, pero aclaró de inmediato su propósito. "Hoy para pagar el sueldo se necesitan 2.000 millones de pesos", advirtió.
Con una coparticipación que es "cada vez menor", el intendente remarcó la importancia de esta reserva para evitar la crisis que atraviesan otros municipios: "Veo con tristeza desde el año pasado que muchos distritos me llaman para que firme notas pidiendo anticipo a la coparticipación para pagar sueldos y aguinaldos. Yo hasta ahora no he tenido que llegar a eso", señaló Marino, priorizando que los trabajadores municipales cobren en tiempo y forma en el mes de junio. "Ese dinero ya está destinado", sentenció.
La reactivación de viviendas: "Imposible"
La postura estricta sobre el superávit se cruza con una severa traba en materia de viviendas. Al ser consultado sobre la posibilidad de encarar la terminación de las casas con fondos propios, el intendente fue tajante: "Imposible, no. Retomar las que están está muy lejos".
El principal motivo radica en una pesada herencia financiera vinculada a los anticipos que se llevaron las empresas constructoras en gestiones anteriores. Marino reveló que el municipio enfrenta demandas por sumas millonarias: debe devolver 300 millones de pesos de anticipo correspondientes a un plan de 26 viviendas, y otros 600 millones de pesos por un plan de 40 casas.
"En este momento nosotros no estamos en condiciones de poder afrontar esa deuda que no es nuestra, pero es de la municipalidad", reconoció. Ante este panorama, la estrategia de Marino ha sido solicitar a las autoridades provinciales la posibilidad de pagar esa deuda en cuotas, lo que permitiría regularizar la situación y despejar el camino para poder firmar nuevos convenios habitacionales en un futuro, sin comprometer las arcas que hoy sostienen el funcionamiento básico del municipio.









































