
Obras, convenios y agenda política conviven con reclamos estructurales que vuelven a escena. La realidad local se mueve entre anuncios y tensiones que no encuentran resolución definitiva.










Cabe recordar que la implementación de esta tarjeta, implica un monto de $ 2.000, que tiende progresivamente a reemplazar los módulos alimentarios que se venían entregando hasta la actualidad.






















