Patagones: la modernización municipal sigue estancada y las promesas de mejorar la recaudación no se concretan

La digitalización de los trámites, la simplificación del pago de tasas y la búsqueda de una mayor eficiencia administrativa continúan siendo asignaturas pendientes de la gestión de Ricardo Marino. En junio, el secretario de Hacienda, Franco Balcarce, había reconocido las dificultades y anunciado la intención de avanzar con una oficina virtual más accesible. Cuatro meses después, no se conocen avances concretos en esa dirección
La CiudadHace 1 hora
FRANCO BALCARCE

La modernización del Estado municipal parece ser uno de los temas que permanecen prácticamente estancados en Carmen de Patagones. A esta altura de la gestión del intendente Ricardo Marino, los avances en materia de digitalización, simplificación administrativa y optimización de los mecanismos de recaudación siguen siendo escasos, pese a que se trata de herramientas fundamentales para mejorar el funcionamiento del municipio y facilitar la relación con los contribuyentes.

Uno de los ejemplos más claros es el sistema de cobro de tasas municipales, cuya actualización fue planteada públicamente por el propio secretario de Hacienda, Franco Balcarce, durante una entrevista concedida a FM DE LA COSTA en junio pasado.

franco balcarceBalcarce admitió la “picardía”, pero negó haber adulterado documentación

En aquella oportunidad, el funcionario reconoció que la recaudación propia todavía estaba lejos de los niveles pretendidos y admitió que una de las dificultades radicaba en los procedimientos burocráticos que siguen caracterizando a buena parte de la administración municipal.

"Todavía no le pudimos dar esa vuelta de hoja que a mí me gustaría aumentando la recaudación", había expresado Balcarce.

Sin embargo, transcurridos cuatro meses desde aquellas declaraciones, no se advierten cambios sustanciales en los mecanismos que el municipio ofrece a los vecinos para cumplir con sus obligaciones tributarias.

Mucho papelerío y pocas soluciones

Durante aquella entrevista, Balcarce había identificado con claridad uno de los principales problemas: la excesiva dependencia de documentación física y trámites presenciales.

"Hoy nos encontramos con mucho papelerío, con declaraciones juradas, por ejemplo, en el caso de Seguridad e Higiene, que todavía se presentan en papel", explicó entonces.

El diagnóstico parecía contundente y dejaba en evidencia que, mientras numerosos organismos públicos y empresas privadas avanzaron hacia sistemas digitales más sencillos, Patagones continúa arrastrando procedimientos administrativos que demandan tiempo, recursos humanos y mayores esfuerzos de los contribuyentes.

La situación resulta particularmente llamativa porque no se trata de una dificultad recientemente detectada. La necesidad de modernizar la administración municipal viene siendo planteada desde hace tiempo y, sin embargo, buena parte de la actual gestión transcurrió sin que se observaran transformaciones significativas en este terreno.

El problema tampoco se limita a una cuestión de comodidad para los vecinos. La falta de herramientas ágiles puede afectar directamente la capacidad del municipio para incrementar sus ingresos propios, precisamente uno de los objetivos que el responsable de Hacienda había señalado como prioritarios.

Una oficina virtual que sigue esperando

Otro de los anuncios realizados en junio estuvo relacionado con la intención de desarrollar una oficina virtual más "amigable", que permitiera simplificar los trámites y facilitar el pago de las tasas municipales.

Si bien el municipio ya contaba con la posibilidad de efectuar determinados pagos mediante su página web, durante la entrevista en FM DE LA COSTA se señaló que el procedimiento resultaba poco práctico y que debería ofrecer una experiencia mucho más sencilla, similar a la que actualmente brindan numerosas empresas de servicios.

La propuesta no implicaba necesariamente desarrollar una tecnología novedosa, sino adaptar herramientas que ya funcionan habitualmente en otros ámbitos y que permiten a los usuarios consultar sus obligaciones, realizar pagos y gestionar documentación sin necesidad de trasladarse a una dependencia pública.

No obstante, aquella intención de avanzar hacia una plataforma más accesible todavía no se tradujo en una transformación visible para los contribuyentes.

Y allí aparece uno de los principales cuestionamientos a la administración municipal: los problemas están identificados, las soluciones se anuncian, pero su implementación continúa demorándose.

Nuevos cargos y estructuras, pero sin resultados visibles

En junio, Balcarce también había explicado que el Ejecutivo municipal introdujo modificaciones en su estructura administrativa con el propósito de mejorar la eficiencia.

Entre ellas mencionó la creación de la Gerencia de Planificación y Control, a cargo de Gonzalo Voglino, concebida para coordinar las áreas de Compras y la Agencia de Recaudación.

Según detalló, Voglino debía trabajar conjuntamente con el área de Modernización, encabezada por Héctor Otero, para avanzar tanto en el control del gasto como en la generación de mayores recursos.

"Necesitaba un perfil que me coordine ambas áreas para buscar la eficiencia. Es un rol completamente necesario", había justificado el secretario de Hacienda.

Sin embargo, la creación de nuevas estructuras y la designación de funcionarios no garantizan, por sí solas, una mejora en el funcionamiento del Estado.

Lo verdaderamente importante es que esas decisiones se traduzcan en resultados concretos, medibles y perceptibles para los vecinos.

En este caso, al menos en lo referido a la digitalización de los sistemas de recaudación y a la simplificación de los trámites, todavía no se conocen resultados que permitan identificar un cambio significativo respecto de la situación descripta por el propio Balcarce cuatro meses atrás.

Una gestión que acumula materias pendientes

El estancamiento de la modernización administrativa se suma a los cuestionamientos sobre el ritmo de avance de distintas iniciativas municipales durante la gestión de Ricardo Marino.

Cuando ya transcurrió una parte considerable del mandato, resulta difícil explicar por qué cuestiones relativamente básicas, como facilitar el pago de tasas o reducir la utilización de documentación en papel, siguen apareciendo como objetivos a futuro y no como herramientas incorporadas al funcionamiento cotidiano del municipio.

Más aún cuando desde el propio Ejecutivo se insiste en las dificultades económicas que atraviesa la comuna y en la necesidad de mejorar sus ingresos.

La digitalización no resolvería por sí sola los problemas financieros de Patagones, pero podría contribuir a reducir costos administrativos, agilizar procedimientos y ofrecer mejores condiciones para que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones.

En definitiva, las declaraciones de junio dejaron en claro que el municipio conoce las deficiencias de su sistema de recaudación y tiene identificadas algunas de las herramientas necesarias para corregirlas.

Lo que sigue faltando es pasar del diagnóstico a los hechos.

Mientras tanto, la modernización municipal continúa siendo una deuda pendiente de una gestión que, en este aspecto, ha mostrado mucho más reconocimiento de los problemas que capacidad para resolverlos.

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