¿Patagones podría analizar la municipalización del servicio de agua que presta ABSA?

La CiudadHace 1 hora

AGUA

Los permanentes inconvenientes con el suministro de agua potable en el partido de Patagones vuelven a instalar una pregunta: ¿podría el Municipio analizar la posibilidad de hacerse cargo del servicio que actualmente presta Aguas Bonaerenses Sociedad Anónima (ABSA)?

El debate surgió a partir de un proyecto presentado en la Legislatura bonaerense por el diputado Andrés De Leo, de la Coalición Cívica, para que la administración del agua y las cloacas deje de estar en manos de la empresa provincial dentro del partido de Bahía Blanca y pase a la órbita municipal.

Aunque hasta el momento no se conoce una propuesta semejante para Patagones, los reiterados problemas registrados en la cabecera y las localidades del interior podrían justificar, al menos, un análisis técnico, económico y político sobre el modelo de prestación.

Qué propone el proyecto para Bahía Blanca

La iniciativa de De Leo surgió después de una nueva sucesión de inconvenientes con el servicio de agua y cloacas en Bahía Blanca. También tuvo como antecedente las declaraciones del intendente Federico Susbielles, quien no descartó solicitar la municipalización si ABSA no mejora su funcionamiento.

“Los bahienses estamos cansados de un servicio que no está a la altura de lo que necesitamos. Bahía necesita acciones, no discursos vacíos”, expresó el legislador.

El proyecto establece que la transferencia deberá ser aprobada por las cámaras de Diputados y Senadores de la provincia. Posteriormente, el Municipio deberá aceptar el traspaso con la autorización del Concejo Deliberante.

La comuna recibiría la administración y, según la titularidad jurídica correspondiente, el uso o la tenencia de los bienes e instalaciones destinados exclusivamente a prestar el servicio dentro de Bahía Blanca.

Quedarían excluidos el Dique Paso de las Piedras, los acueductos troncales, plantas y otras instalaciones que formen parte de sistemas regionales compartidos por más de un municipio.

La Municipalidad tampoco asumiría automáticamente las deudas, obligaciones, sanciones, pasivos ambientales o reclamos judiciales generados antes de la transferencia. El cobro de las tarifas, en cambio, pasaría a la órbita comunal.

Un problema que se repite en Patagones

La situación del servicio de agua en Patagones lleva años generando reclamos, especialmente durante el verano y en las localidades del interior.

En noviembre de 2021, funcionarios de ABSA participaron de una sesión del Concejo Deliberante realizada en Stroeder. En aquel momento reconocieron las limitaciones del acueducto que transporta agua desde Villalonga y explicaron que la infraestructura existente ya resultaba insuficiente.

La empresa anunció entonces un proyecto para reemplazar el acueducto y construir una planta potabilizadora unificada. También informó que se realizaban trabajos para mejorar la presión y aumentar el caudal enviado hacia Stroeder.

Durante aquella reunión, la entonces concejal María Ciccone advirtió que Stroeder era la localidad que más padecía la falta de agua durante el verano y sostuvo: “Vivir sin agua es inhumano. Necesitamos que intercedan en esto”.

Cinco años después, el abastecimiento continúa apareciendo entre las principales preocupaciones del distrito.

ABSA

Protestas y una emergencia hídrica rechazada

Durante enero de 2026, vecinos de Juan A. Pradere se movilizaron para reclamar respuestas por la falta de agua y entregaron un petitorio en las oficinas de ABSA.

Los habitantes denunciaron problemas recurrentes en el suministro y solicitaron una reunión entre la empresa, las autoridades municipales y la comunidad. También se les pidió que registraran cada interrupción mediante el número habilitado por ABSA, ya que, sin esos reclamos formales, el sistema central podía mostrar que el servicio se prestaba con normalidad.

La crisis derivó en una sesión extraordinaria del Concejo Deliberante. Bloques opositores impulsaron la declaración de la emergencia hídrica, pero la propuesta no obtuvo la aprobación necesaria y fue enviada a comisión.

El concejal Ricardo Angos sostuvo que la problemática se remontaba, al menos, a 2020. Según su reconstrucción, en 2021 se realizaron reclamos formales que no obtuvieron respuestas; en 2022 se solicitaron obras estructurales; en 2023 comenzaron intervenciones que luego quedaron paralizadas y en 2025 el distrito continuó esperando soluciones.

“La crisis del agua no empezó ayer”, afirmó Angos al repasar los antecedentes.

ABSA fue convocada nuevamente

Los reclamos volvieron al Concejo Deliberante en septiembre. Diferentes bloques presentaron pedidos de informes y propusieron avanzar con un Plan Integral de Seguridad Hídrica e Infraestructura Sanitaria para el período 2026-2030.

Luego de un cuarto intermedio, los concejales acordaron unificar las iniciativas y convocar a representantes de ABSA para exigir explicaciones sobre el funcionamiento del servicio y conocer las soluciones previstas para las localidades del partido.

Los proyectos fueron enviados a la Comisión de Asuntos Hídricos y se estableció un plazo de diez días para citar a la compañía a una reunión con autoridades municipales y concejales.

La convocatoria confirma que los inconvenientes no representan hechos aislados, sino una problemática que alcanza a diferentes sectores de Carmen de Patagones, Stroeder, Villalonga, Pradere y otros puntos del distrito.

¿Es posible municipalizar el servicio?

El caso de Bahía Blanca abre una discusión que hasta ahora no fue formalizada en Patagones. Una eventual municipalización requeriría una ley provincial, la decisión del Ejecutivo local y la aprobación del Concejo Deliberante.

También sería necesario conocer el estado real de las redes, plantas, bombas, acueductos y demás instalaciones; calcular cuánto cuesta operar el sistema; establecer qué personal y bienes serían transferidos y determinar qué inversiones debería afrontar el Municipio.

En Patagones aparece una complejidad adicional: parte del abastecimiento depende de sistemas que vinculan a distintas localidades y requieren obras de alcance regional. Por ese motivo, un eventual traspaso no podría resolverse únicamente mediante una decisión política, sino que demandaría estudios técnicos, económicos, jurídicos y sanitarios.

Municipalizar tampoco garantizaría por sí solo la solución de los problemas. Sin recursos suficientes y sin las obras estructurales necesarias, el cambio de administrador podría trasladar las dificultades desde la Provincia hacia el Municipio.

Sin embargo, frente a años de cortes, baja presión, obras anunciadas y reclamos sin solución definitiva, el proyecto presentado para Bahía Blanca abre una discusión que también podría comenzar a darse en Patagones: si ABSA no logra garantizar un servicio regular y de calidad, ¿debe continuar administrándolo bajo las mismas condiciones?

San Blas, un antecedente dentro del propio partido

El debate incorpora un dato relevante: Bahía San Blas ya cuenta con un esquema diferente al de las localidades atendidas por ABSA, debido a que allí el servicio de agua se encuentra bajo la órbita de una cooperativa local.

La existencia de una cooperativa encargada del agua constituye un antecedente concreto para cualquier discusión sobre la descentralización del servicio. Significa que el partido de Patagones ya posee una experiencia en la cual la prestación no depende directamente de ABSA.

El modelo cooperativo no equivale a una municipalización: en un caso, la gestión queda en manos de una entidad conformada por sus asociados; en el otro, la administración y el cobro de las tarifas pasarían al Estado municipal. Sin embargo, ambos sistemas comparten una característica: las decisiones sobre el servicio se adoptan mucho más cerca de la comunidad que lo utiliza.

La experiencia de San Blas podría incorporarse a un eventual estudio para conocer cómo se administra el servicio, cuál es su estructura de costos, cómo se realizan las inversiones, qué participación tienen los usuarios y cuáles son sus fortalezas y dificultades.

De este modo, el interrogante para Patagones no debería limitarse exclusivamente a elegir entre ABSA o una administración municipal. También podría analizarse un esquema descentralizado, con participación comunal, cooperativa o mixta, adaptado a la realidad de cada localidad.

La existencia de este antecedente refuerza la pregunta central: si San Blas puede contar con una prestación administrada localmente, ¿es posible estudiar un modelo alternativo para Carmen de Patagones, Stroeder, Villalonga y Pradere?

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