Un innovador sistema para espantar loros da resultados en Villarino: el problema también afecta a Patagones

Sur BonaerenseHace 1 hora

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La persistente invasión de loros barranqueros que desde hace años genera inconvenientes en el sur bonaerense podría haber encontrado una solución prometedora. En el partido de Villarino comenzaron a probar un sistema sonoro que induce pánico en las aves y logró alejarlas de las zonas urbanas durante los primeros ensayos, una problemática que también se vive en el norte del distrito de Patagones. 

Según informó el diario La Nueva, la experiencia piloto se desarrolló en la localidad de Hilario Ascasubi, donde la presencia masiva de estas aves provoca desde hace años importantes pérdidas económicas, daños en la infraestructura eléctrica y de telecomunicaciones, además de problemas sanitarios por la acumulación de excrementos. La situación no es exclusiva de Villarino: el fenómeno también alcanza al norte de Patagones y a Bahía Blanca.

Un sonido que provoca pánico

El sistema consiste en la reproducción de una combinación de sonidos de aves rapaces nocturnas, como búhos y halcones, durante el horario en que los loros buscan lugares para descansar.

De acuerdo con las autoridades municipales de Villarino, el método "induce pánico en la población de loros" y consigue que abandonen el lugar sin causarles daño, una condición indispensable al tratarse del loro barranquero (Cyanoliseus patagonus), una especie protegida cuya captura o eliminación está prohibida.

Los resultados iniciales fueron considerados "un éxito", por lo que el municipio prevé extender la experiencia a otras localidades del distrito, adaptando el sistema a cada ambiente y bajo supervisión de especialistas de la Universidad Nacional del Sur.

Un problema que también golpea a Patagones

La situación resulta especialmente familiar para numerosas localidades del norte del partido de Patagones, donde desde hace varios años los vecinos conviven con grandes concentraciones de loros barranqueros.

Además del ruido constante, las aves generan frecuentes cortes de energía e Internet al picotear cables eléctricos y de fibra óptica. También producen importantes acumulaciones de excrementos en calles, plazas y viviendas, lo que representa un problema sanitario y de limpieza, además de ocasionar daños en algunos cultivos.

Por qué llegan a los pueblos

Especialistas explican que estas aves buscan alimento durante el día en zonas rurales y, al caer la tarde, regresan a los centros urbanos para dormir sobre el tendido eléctrico, aprovechando el calor que desprenden los cables.

Hasta ahora se habían ensayado distintas alternativas para alejarlas —como rayos láser, detonaciones y otros dispositivos sonoros—, aunque con resultados temporarios, ya que las aves terminaban acostumbrándose.

El nuevo sistema representa la primera estrategia que muestra resultados sostenidos, aunque todavía resta evaluar su impacto a largo plazo y determinar qué ocurrirá con las poblaciones de loros desplazadas hacia otros sectores.

Fuente: La Nueva, con información complementaria sobre la problemática regional.

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