


Vecinos del Barrio Bicentenario proponen renovar la "Plaza Soberanía" con un innovador proyecto sustentable de bajo costo
La CiudadHace 1 hora






Vecinos del Barrio Bicentenario han elevado formalmente una solicitud al Intendente Ricardo Marino, y al Concejo Deliberante, para poner en marcha un proyecto de revalorización urbana y biológica de la "Plaza Soberanía".


La iniciativa se destaca por proponer una transformación integral del espacio utilizando técnicas de paisajismo sustentable de muy bajo impacto económico para el municipio.
Actualmente, el predio cuenta con un playón deportivo consolidado, pero los vecinos señalan que carece de diseño peatonal, sombra suficiente, mobiliario para el descanso y cobertura vegetal adaptada. El objetivo central es convertirlo en un "parque integrado, seguro y armonioso a la vista".

Obras económicas y eficientes
Para lograr esta transformación sin requerir un gran presupuesto, el proyecto plantea soluciones ingeniosas. En el área de infraestructura, se descarta la construcción de costosas veredas de hormigón que exigen encofrados complejos. En su lugar, se propone crear "Caminos de Convivencia" utilizando piedra lavada o canto rodado fino de la zona sobre una malla que impida el crecimiento de malezas. Este sistema no solo es económico, sino que permite la filtración inmediata del agua de lluvia, evitando la formación de barro.
El equipamiento comunitario incluirá bancos de hormigón prefabricados, elegidos estratégicamente por ser antivandálicos y no requerir el mantenimiento constante de la madera a la intemperie. A esto se sumará una iluminación eficiente en los "puntos ciegos" de la plaza, garantizando que el playón deportivo y los caminos sean seguros al caer la tarde, especialmente para los jóvenes que realizan deportes.

Un enfoque fuertemente sustentable
El rediseño verde de la plaza está pensado para enfrentar las inclemencias del clima patagónico. Se proyecta plantar cortinas de viento y sombra con árboles adaptados a la región.
Además, se crearán canteros con plantas nativas y rústicas, como la jarilla, el tomillo silvestre, lavandas y verbenas. Estas especies son ideales porque, una vez arraigadas, resisten las heladas invernales y sobreviven casi exclusivamente con el agua de lluvia.
Para proteger la tierra del sol y los vientos, el suelo de los canteros será cubierto con chips de madera provenientes de los restos de la poda municipal. Esta técnica retiene la humedad y evita el crecimiento de abrojos, manteniendo el espacio limpio con un esfuerzo mínimo.

Ahorro para el municipio y trabajo comunitario
Los impulsores del proyecto subrayan que se trata de una "obra sustentable de presupuesto mínimo". Al utilizar materiales de canteras locales y chips de podas municipales, el gasto en materiales se reduce drásticamente frente al de una plaza tradicional.
Aún más impactante es el ahorro a largo plazo: al no depender de grandes extensiones de césped que exigen riego por aspersión diario y corte semanal, los costos de agua y personal de mantenimiento disminuirían en un 80%.
Finalmente, la propuesta tiene un fuerte componente participativo. Al tratarse de técnicas sencillas de aplicar, la Comisión de Fomento y los propios vecinos se han ofrecido a colaborar con las áreas municipales en las jornadas de plantación y distribución de la piedra, demostrando que la comunidad está dispuesta a poner manos a la obra para mejorar su barrio.





































