
Obras, convenios y agenda política conviven con reclamos estructurales que vuelven a escena. La realidad local se mueve entre anuncios y tensiones que no encuentran resolución definitiva.










Según alertaron los vecinos, las autoridades policiales no acuden a los llamados de alerta y sostienen que “lo peor del caso es que saben quienes son” los involucrados.
La situación ha llevado al hartazgo a las familias que decidieron hacer público su reclamo para que la policía recorra el lugar “más seguido”, al tiempo que manifestaron la necesidad de “que nos protejan”.
“Estamos olvidados, porque no vivimos cerca del centro”, aseguraron.






















