









La situación en el predio “Un Lote, una Vivienda” se agrava. Mientras el sector municipal enfrenta ocupaciones de hecho, la parte privada del Loteo Sosa queda en un limbo legal por la falta de titularidad, despertando el temor de los propietarios legítimos ante posibles avances sobre sus tierras.
La problemática de la tierra en el distrito ha vuelto a estallar. En los últimos días, el conflicto en el sector conocido como Loteo Sosa ha escalado, dejando al descubierto una trama de irregularidades dominiales y desesperación habitacional que mantiene en vilo a la comunidad maragata.
El conflicto en la parte municipal
En el sector perteneciente al Estado municipal, dentro del programa “Un Lote, una Vivienda”, grupos de familias han avanzado sobre el predio ante la falta de respuestas a la demanda habitacional, lo que ya ha derivado en denuncias penales y una firme postura del intendente Ricardo Marino, quien aseguró que "no entregará terrenos bajo presión". La contradicción es que los recibió en su despacho por presión.
La parte privada: Entre la falta de títulos y el riesgo de toma
Sin embargo, el foco de mayor incertidumbre se desplaza hacia la parcela privada del Loteo Sosa. A diferencia del sector público, esta zona enfrenta un problema de fondo: la falta de titularidad definitiva y la gran cantidad de lotes sin desarrollar.
A pesar de que muchos vecinos han adquirido sus parcelas de buena fe y han iniciado construcciones, impiden que los ocupantes posean la escritura o el título de propiedad correspondiente. Esta vulnerabilidad legal coloca a la parte privada en una situación de "riesgo inminente" incluso el riesgo se agrava en las partes que aún no se desarrollaron.









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