


Freno a la erosión: Avanza el proyecto integral para estabilizar la Costanera de Carmen de Patagones
El Ministerio de Infraestructura bonaerense presentó el Estudio de Impacto Ambiental para la obra de defensa costera sobre la margen norte del río Negro. La intervención, que abarca cerca de 1.000 metros del frente urbano, busca detener el colapso de barrancas y proteger la infraestructura histórica y de servicios de la ciudad.
Hace 4 horas




En respuesta a una problemática crítica que afecta la seguridad y el patrimonio de Carmen de Patagones, avanza el proyecto de "Estabilización de Margen Costanera", una obra de ingeniería diseñada para detener el retroceso de la línea de costa y la socavación de la ribera del río Negro.


La iniciativa, impulsada por la Subsecretaría de Recursos Hídricos dependiente del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires, se centra en el tramo urbano comprendido entre las calles Rivadavia y Patagonia.
Según detalla el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) fechado en diciembre de 2025, la zona presenta una situación de "degradación progresiva" con riesgos de deslizamientos que amenazan bienes públicos, veredas y redes de servicios.
Una solución estructural a un problema histórico
El diagnóstico técnico revela que la margen de Patagones funciona como una "barranca activa" con pendientes abruptas, sometida a una intensa erosión fluvial que ha provocado la pérdida de sustento en veredas y el colapso parcial de sectores del espacio público.
Para solucionar esto, la obra proyecta una intervención a lo largo de aproximadamente 1.000 metros lineales. A diferencia de otras defensas que utilizan tablestacado, los estudios de suelo detectaron una capa profunda de grava densa que impide esa técnica. Por ello, se optó por la construcción de un enrocado en talud (una defensa de piedra) con una pendiente suave, que incluye un núcleo y una capa de coraza, adaptado a la geotecnia local.
El proyecto se divide técnicamente en dos etapas según la gravedad de la erosión:
• Etapa I (575 metros): Es el sector más crítico, donde los factores de seguridad son bajos y existe riesgo de asentamientos. Allí se aplicará la estructura de enrocado más robusta.
• Etapa II (315 metros): En este tramo, entre las progresivas 575 y 890, la estabilidad es mayor. La solución propuesta es más ligera, utilizando mantas tipo "Bentoflex" para revestimiento y protección superficial contra la acción del agua.
El diseño también contempla la construcción de un camino de servicio de 4 metros de ancho para el tránsito de maquinaria durante la obra, el cual se ejecutará sobre la estructura.

Impacto en el arbolado y plan de reforestación
Uno de los puntos sensibles del proyecto es la intervención sobre la vegetación existente en la ribera. El relevamiento ambiental indica que será necesaria la extracción de 107 ejemplares arbóreos, principalmente sauces criollos (Salix humboldtiana) y alisos negros (Alnus glutinosa), ubicados en la primera línea de la costa que debe ser perfilada para la obra.
Sin embargo, el Plan de Gestión Ambiental y Social (PGAS) estipula una medida compensatoria contundente: se solicitará la reposición de 200 nuevos árboles. Se priorizarán especies nativas como el Prosopis caldenia (caldén), Geoffroea decorticans (chañar) y Salix babylonica, que serán plantados en áreas de esparcimiento cercanas para fortalecer el arbolado urbano y mejorar el paisaje.
Resguardo del patrimonio y la vida urbana
La obra se desarrollará en un entorno de alto valor: el área operativa atraviesa la zona de transición del Casco Histórico de Carmen de Patagones, declarado "Poblado Histórico Nacional". Aunque no se prevé afectar edificios históricos ni el muelle Mihanovich, se implementará un Programa de Protección del Patrimonio que incluye monitoreo arqueológico permanente ante posibles hallazgos fortuitos durante los movimientos de suelo.
Asimismo, las autoridades reconocen que los trabajos generarán impactos temporales en la vida cotidiana, como ruidos y desvíos de tránsito. Para mitigar estas molestias, se ha diseñado un programa de ordenamiento vehicular y seguridad pública, restringiendo la circulación de vehículos pesados en el área de influencia directa y garantizando la señalización adecuada para peatones y turistas.
Beneficios a largo plazo
Más allá de las molestias constructivas, el balance final del proyecto es calificado como positivo. La estabilización de la costa no solo eliminará el riesgo de derrumbes, sino que permitirá recuperar el paseo costero como un espacio recreativo seguro y de calidad, protegiendo la infraestructura vial y sanitaria de la ciudad frente a futuras crecidas y sudestadas.
El proyecto concluye que la obra es "ambientalmente viable y socialmente necesaria", constituyendo un paso fundamental para el desarrollo sostenible del frente costero de la ciudad maragata.
TODOS LOS DETALLES DEL PROYECTO 👉 510_Estabilización-de-Margen-Costanera-de-Carmen-de-Patagones---Proponente--Ministerio-de-Infraestructura.pdf























